Logroño, cruce de caminos, vino y gastronomía

Qué ver en Logroño en dos días o en un fin de semana (y dónde comer)

Encuadrada entre montañas y bañada por las aguas del río Ebro, la ciudad de Logroño es infravalorada como destino turístico. Su situación demográfica no ayuda, debido a la cercanía de ciudades con mayor atractivo turístico como Vitoria, Zaragoza, Pamplona y su tradición taurina o la renovada y moderna Bilbao. Pero esta pequeña ciudad esconde en ella un atractivo turístico mayor del que se piensa. Si quieres descubrirlo, una forma fantástica es siguiendo nuestra guía de qué ver en Logroño en dos días.

A continuación, te voy a detallar qué no te debes perder para disfrutar al máximo de tu viaje a esta humilde ciudad. Una detallada ruta organizada en dos mañanas y dos tardes. En ella, por supuesto, no faltan las referencias a dónde y qué comer en Logroño.

Qué ver en Logroño: ruta de 2 días

Y es que si un fin de semana o un par de días suelen servir para conocer de manera amplia y extensa ciudades de mayor amplitud y dimensiones, en Logroño sirven para conocer todos los encantos y atractivos de la ciudad. Y con este itinerario de dos días que te voy a explicar, vas a ser un excelente guía turístico para poder contar con todo lujos de detalles qué te puedes encontrar en esta ciudad a amigos y familiares.

Qué ver en Logroño en dos días: itinerario para el día 1

Para empezar, antes de llevar a cabo tu visita, debes elegir un alojamiento. Mi recomendación es que busques un alquiler vacacional o un hotel cerca de la zona del casco antiguo de Logroño, a poder ser en la calle Portales o a pocos minutos andando de ella. Puesto que en él y en sus alrededores se encuentran muchos de los puntos de interés a visitar de la ciudad. Créeme, como logroñés, ahorraras tiempo para aprovechar al máximo tu estancia.

1ª mañana en Logroño: Calados de San Gregorio, Centro Cultural del Rioja, Espacio Lagares y Calle San Juan

Qué ver en Logroño en dos días: la Calle San Juan

Calle San Juan en Logroño. Imagen de Pacoperez6, en Wikipedia.

Si algo es primordial de ver ,son los majestuosos e impresionantes calados de San Gregorio, situados en la calle Ruavieja. Se encuentran bajo el casco antiguo de la ciudad y datan del siglo XVII. En ellos podrás sumergirte en un viaje al pasado y aprender y descubrir una zona inédita y de especial importancia en el proceso de elaboración del vino. La visita a los calados es con reserva, que podrás realizar a través de este enlace.

Disfruta de la unión Logroño-vino

Tras visitar los calados, las siguientes paradas siguen en la misma temática, el vino. El santo y seña de Logroño y de la comunidad de La Rioja. A tan solo unos pasos de distancia del calado de San Gregorio nos encontramos con el Espacio Lagares y el Centro Cultural del Rioja. El Espacio Lagares data también del XVI y estuvieron en activo hasta el siglo XIX, en donde se llevaba acabo la realización del vino por parte de los logroñeses de aquellas épocas.

Una vez terminada la visita al encantador ‘Espacio Lagares’, la siguiente parada es el Centro Cultural del Rioja. También a tan solo unos pasos de distancia. En él puedes encontrar toda la información relacionada con el mundo del vino, sus procesos, sus herramientas, sus tiempos… Un lugar donde empaparse de todo lo que rodea al vino. Seguro que tras las tres visitas anteriores, la hora de comer se te ha echado encima, es buen momento para conocer uno de los puntos fuertes de gastronómicos de la ciudad. La calle San Juan es uno de los enclaves que ver en Logroño en dos días.

De momento, la Laurel debe esperar, aunque no por mucho tiempo. Pero para ir entrando en dinámica y que la famosa ‘Senda de los Elefantes’ no nos pille desprevenidos, un paso por la calle San Juan es obligatorio. Una calle al estilo ‘Laurel’ donde degustar de sus mejores pinchos maridados con vinos de la tierra y que cada vez goza de mayor popularidad.

1ª tarde en Logroño

Tras degustar de los deliciosos pinchos de la calle San Juan y llenar la barriga, qué mejor para bajar la comida que una visita a la Concatedral de Santa María de La Redonda, a tan solo una calle de distancia de ‘la San Juan’. Una concatedral gótica-barroca que data del siglo XVI y en él podrás encontrar pinturas como ‘La crucifixión’ de Miguel Angel Buonarotti o las Tablas Flamencas de Gillis de Coingnet. Una visita que no te debes perder en tu ruta de dos días en Logroño.

Qué ver en Logroño en dos días: la Concatedral de Santa María de La Redonda

Concatedral de Santa María de La Redonda en Logroño. Imagen de Jose Luis Filpo Cabana, en Wikipedia.

Bodegas Franco Españolas

Siguiendo, tras terminar nuestra visita a la majestuosa Concatedral de La Redonda, toca volver a introducirse al mundo del vino. A 5 minutos andando desde la Concatedral y pasando el río Ebro por el Puente de Hierro, nos encontramos de frente con las Bodegas Franco Españolas, donde realizar una visita guiada (que podrás reservar aquí) por sus magnificas bodegas y sus jardines. Estos han sido testigos directos del festival MUWI en los últimos años.

Tras la visita guiada, toca volver a cruzar el Puente de Hierro hasta llegar a la Calle Portales. Ahí es momento de girar a la derecha y subir la calle hasta el final. Al recorrerla encontraremos el Museo de la Rioja y la chimenea de la antigua tabacalera, que se encuentra cerca del final de la céntrica calle.

Muralla del Revellín

Una vez terminada, toca volver a girar hacia la derecha. Y tras varios pasos nos encontraremos con los restos de la antigua muralla del Revellín, que sirvió de refugio cuando las tropas franco-navarras asediaban la ciudad en el año 1521. En ella podrás pasear por su interior y recorrer el adarve de la torre que aún se conserva.

Qué ver en Logroño en dos días: la Muralla del Revellín

Muralla del Revellín en Logroño. Imagen de Juanje 2712, en Wikipedia.

Qué ver en Logroño en dos días: itinerario para el día 2

Tras cerrar la noche por todo lo alto tras visitar La Laurel y pasar por el hotel para dormir. Arranca nuestro segundo día en esta ciudad que rezuma pasión por el vino por cualquier costado. Aunque en este segundo día nuestra ruta no va a estar enfocada en ello.

2ª mañana en Logroño: Iglesia de Santiago El Real, Iglesia de Santa María de Palacio y Paseo de El Espolón

Para empezar el día tras el café mañanero, empezamos por la primera de las visitas culturales en materia arquitectónica que ver en Logroño en dos días. También situada en el casco antiguo, en la Calle Barriocepo, nos encontramos con la Iglesia de Santiago El Real. Un punto de atracción para todos los peregrinos que recorren el camino de Santiago, puesto que en él se encuentran retablos del apóstol Santiago. Por cierto, si es tu caso y pasas por Logroño dirección a Santiago, esto es lo que tienes que ver a tu llegada.

Tras terminar la visita, es momento de ir a la calle Marqués de Nicolás, también conocida como calle Mayor, donde se encuentra situada la segunda parada de nuestra ruta mañanera. La iglesia de Santa María de Palacio. Una iglesia histórica que fue empezada a construir en el siglo XII y recibió en el año 1520 la visita de Carlos I. Además, es la única iglesia de la ciudad que cuenta con claustros conservados en su interior. Una visita más que interesante.

Siguiendo con nuestro plan, nuestra siguiente parada es el paseo del espolón. Un paseo situado en pleno centro de la ciudad, entre la calle Gran Vía y la calle Portales, donde disfrutar de sus jardines y su naturaleza. En él se encuentra también la fuente con el monumento al General Espartero. Un lugar recomendable para pasear y descansar en alguno de sus muchos bancos.

Qué ver en Logroño en dos días: el Monumento del General Espartero en el Paseo del Espolón

Monumento del General Espartero en el Paseo del Espolón en Logroño. Imagen de jynus, en Wikipedia.

2ª tarde en Logroño: Parque del Ebro, Casa de las Ciencias y Parque de la Ribera

Tras hacer la pertinente parada para comer, es momento de poner rumbo a los parques verdes que se encuentran situados a la orilla del río Ebro. El parque del Ebro cuenta con varios kilómetros en donde pasear rodeado de sus jardines. Además de encontrarse en él, en la otra orilla, la Casa de las Ciencias. Un antiguo matadero reconvertido y reformado en un centro dedicado a la ciencia.

Además, también a la orilla del Ebro en la parte noroeste de la ciudad, nos encontramos con el parque de la Ribera. Un lugar que aúna en él, una zona con un pequeño lago artificial, la plaza de toros de Logroño y el Riojaforum, un recinto dedicado a los conciertos y a las exposiciones. Un lugar que ver en Logroño en 2 días y que no te debes perder.

Y hasta aquí llegarían estos dos días de visita a la pequeña ciudad de Logroño. Como hemos dicho, reúne en ella una pasión por el vino y una ofrenda a la gastronomía personificada en la calle San Juan y la calle Laurel. Espero que os haya servido de ayuda para recorrer los puntos más interesantes de la ciudad.

Qué ver y comer en Logroño: descúbrelo en la calle Laurel, la joya de la corona

Tras abandonar la muralla, llega la hora de disfrutar del mayor reclamo de la ciudad. La calle Laurel, o como es conocida popularmente ‘La Senda de los Elefantes’. Y es que según rezuma el dicho popular, se denomina así por que todo el que entra en ella sale con ‘trompa’ a causa de sus vinos.

Qué ver y dónde comer en Logroño

Imagen de jynus, en Wikipedia.

Dónde comer en Logroño

En esta calle encontrarás bares que cuentan con tan solo un pincho en el que son especialistas y con el que se diferencian del resto. Cada bar tiene su pincho y es su gallina de los huevos de oro. Os voy a enumerar los bares con más historia y con más fama que no os debéis perder.

  • Bar Jubera. Famoso por sus patatas bravas con ali-oli y picante. Aunque si no eres de picante, las puedes pedir sin salsa picante y siguen estando deliciosas.
  • Bar El Soriano. En donde degustar un fantástico pincho de champiñones a la plancha con gamba y salsa.
  • Bar Tío Agus. Aquí su pincho estrella es el famoso bocata ‘Tío Agus’, que da nombre al bar, y consiste en un bocatita de carne de pincho moruno con salsa secreta de un sabor similar al chimichurri.
  • Bar Cid. En donde el mayor reclamo es su plato de setas a la plancha con salsa de ajo, perejil y aceite.
  • Bar ‘Blanco y Negro’. Aquí encontramos dos pinchos estelares y para diferentes gustos. El primero es un pequeño bocata de anchoa y pimiento verde más conocido como ‘matrimonio’. En segundo lugar, y de corte más moderno, encontramos una tostada de pan con queso de cabra, jamón serrano y salsa de frutos rojos. Os recomiendo probar los dos.
  • Bar ‘El Perchas’. Donde degustar un pincho de oreja picante que hace las delicias de los comensales.

Estos son varios de los pinchos que no os deberías perder en una visita a la calle Laurel. Pero no son todos. Para conocer más sobre los bares restantes que podéis encontrar, que son bastantes, no dejéis de visitar la página web de la propia Calle Laurel.

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